Casi tres semanas recibiendo la misma llamada a las 23:40. Nunca dejaba mensaje. Cuando por fin contesté, la voz del otro lado preguntó por mí usando un nombre que solo usaba mi abuela.
Relato de terror. Ficción: no está basado en hechos reales ni en ningún caso documentado.
Empezó un martes. Número oculto, 23:40. Dejé que sonara.
Al día siguiente, misma hora. Y al siguiente. Siempre a las 23:40, siempre nueve tonos, nunca mensaje en el buzón.
Intenté bloquear las llamadas anónimas. Cambié los ajustes tres veces. A las 23:40 volvía a sonar.
Lo que hice
Lo primero que hace todo el mundo es buscar en internet. Encontré lo que encuentra todo el mundo: que son centralitas automáticas de telemarketing, que llaman a horas raras para encontrarte en casa, que si contestas confirmas que el número está activo y llaman más.
Así que no contesté durante dieciocho días.
El día diecinueve estaba despierto, tenía el teléfono en la mano y sonó a las 23:40 exactas. Y contesté por cansancio, no por valentía.
La llamada
Al principio no había nada. Ese silencio con textura que tienen las líneas abiertas, no el silencio de una línea muerta.
Dije «¿sí?» dos veces.
Y entonces una voz de mujer, mayor, tranquila, dijo un nombre que no usa nadie desde 2011.
No mi nombre. El diminutivo con el que me llamaba mi abuela, que se inventó ella y que no usó nunca nadie más, ni mis padres.
Colgué antes de contestar.
Las comprobaciones
Mi abuela murió en 2011. Eso no lo digo por dramatismo: lo digo porque fue lo primero que comprobé, como si cupiera alguna duda.
Después llamé a mi madre y le pregunté si alguien de la familia usaba ese diminutivo. Me dijo que no, que era cosa de la abuela, y me preguntó por qué preguntaba eso a las doce de la noche.
Le dije que había soñado con ella.
Lo que pasó después
Las llamadas pararon.
Casi tres semanas llamando y en cuanto contesté, se acabó. Eso debería haberme tranquilizado.
Lo que me tiene despierto es otra cosa, y tardé una semana en darme cuenta.
Si llamaban para dar un mensaje, lo dieron: dijeron ese nombre. El que solo usaba ella.
Y cuando alguien te llama por un nombre que ya no usa nadie y tú cuelgas, lo que ha hecho no es hablarte.
Ha comprobado que estabas.
Una señal registrada durante décadas: UVB-76, con su historia, archivos de escucha y un Short.
Si ahora prefieres escuchar, elige otra historia del canal.
Encontrar mi próxima narración →