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Miniatura de «Si sintoniza UVB-76 (4625 kHz): protocolo de actuación»

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Expediente · 4625 kHz · Rusia

UVB-76, la emisora que zumba


Naturaleza
CASO REAL SIN RESOLVER
Fuentes
2 primarias
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Publicado
13 de julio de 2026

En los 4625 kHz de onda corta hay un zumbido. Suena unas veinticinco veces por minuto, casi las veinticuatro horas del día, y lleva décadas ahí. Cada cierto tiempo se interrumpe y una voz en ruso lee nombres y números. Cualquiera con un receptor puede escucharlo ahora mismo, y nadie ha explicado nunca oficialmente para qué sirve.

A la señal se la conoce por dos nombres. En la literatura de onda corta figura como UVB-76, por un indicativo que se le escuchó en su día. Entre quienes la escuchan se la llama, sencillamente, el Zumbador.

Emite en 4625 kHz, en banda lateral superior, y lo que transmite es un zumbido corto y monótono repetido a un promedio de veinticinco pulsos por minuto. Está al aire unas veintitrés horas y diez minutos al día, con la pausa habitual a primera hora de la mañana en horario universal.

No es una emisora de radio en el sentido corriente. No hay locutor, ni programación, ni continuidad. Hay un tono. Durante años. Y en la onda corta, un tono que no se apaga significa una cosa muy concreta: alguien está manteniendo viva una frecuencia.

Qué se escucha

El zumbido es el estado normal. Lo excepcional —y lo que ha convertido esta señal en objeto de vigilancia internacional— es cuando se corta.

Cada cierto tiempo, sin patrón conocido, el tono se interrumpe y entra una voz en ruso que lee una secuencia: una palabra clave, normalmente un nombre propio o un término aparentemente arbitrario, seguida de grupos de cifras. Después vuelve el zumbido.

Una de las primeras transmisiones de voz documentadas se registró el 3 de noviembre de 2001. En ella se oye a un hombre decir que es el 143 y que no recibe el oscilador, y a una mujer responder sobre el origen de la señal desde la sala de operaciones. Las mismas voces se escucharon después contando del uno al diez en ruso. El 3 de diciembre de 2002 se captó a un hombre probando el micrófono durante horas de mantenimiento.

Esos dos registros son importantes por una razón que se pasa por alto: son las veces en que alguien olvidó que el micrófono estaba abierto. No son mensajes cifrados. Son personas trabajando.

Qué está documentado

DatoDetalle
Frecuencia4625 kHz, banda lateral superior
Variantes registradas4610, 4622 y 4627 kHz
SeñalZumbido corto, ~25 pulsos por minuto
Tiempo al aire~23 h 10 min diarias
Primera voz documentada3 de noviembre de 2001
Ubicación originalCerca de Povarovo, a unos 40 km de Moscú
Ubicaciones posterioresTriangulaciones hacia el este: cerca de San Petersburgo y cerca de Pskov
Propósito oficialNunca declarado

El traslado del transmisor es uno de los pocos hechos duros del caso. Durante años la señal se localizó en las inmediaciones de Povarovo; después las triangulaciones de la comunidad de radioescuchas la situaron en otros emplazamientos. Cuando alguien mueve físicamente un transmisor y la señal continúa, lo que está diciendo es que la señal importa más que el sitio.

Y hay un detalle que explica por qué esto se escucha tanto desde el mundo hispanohablante: la onda corta no respeta fronteras. Una emisión en 4625 kHz se propaga por rebote ionosférico y puede recibirse a miles de kilómetros. No hace falta estar en Rusia. Hace falta un receptor y saber dónde mirar.

En qué frecuencia se escucha, y cómo

La frecuencia es 4625 kHz en banda lateral superior (USB). Se han registrado también emisiones en 4610, 4622 y 4627 kHz, pero la principal es la primera.

Para oírla hacen falta dos cosas: un receptor capaz de sintonizar onda corta en USB, y condiciones de propagación favorables. La onda corta viaja por rebote en la ionosfera, así que la recepción depende de la hora y de la estación del año; desde el mundo hispanohablante suele funcionar mejor de noche.

Quien no tenga receptor puede usar uno de los receptores remotos accesibles por internet —hay varios abiertos al público, operados por radioaficionados en distintos países—, sintonizar 4625 kHz en USB y escuchar en directo lo mismo que se oye sobre el terreno.

Ese es el detalle que separa a esta señal de casi todo lo demás de este archivo: no hay que creer a nadie. Se comprueba.

Qué no se sabe

Prácticamente todo lo importante.

No se sabe para qué sirve. Las hipótesis que se manejan —una red de comunicaciones militares, un canal de mensajería para servicios de inteligencia, investigación ionosférica, o simplemente una señal de comprobación de estado del propio sistema— son eso: hipótesis. Ninguna autoridad ha confirmado nunca ninguna.

No se sabe qué significan los mensajes de voz. Las secuencias se registran y se archivan, pero sin la clave correspondiente son cadenas de sonido.

Y no se sabe desde cuándo emite exactamente. Se citan fechas de arranque distintas según la fuente, y la de los años ochenta es la más repetida, pero no hay un documento que la fije.

Conviene además desactivar una idea muy difundida: la de que un mensaje de voz anuncia algo. No existe ninguna correlación demostrada entre las transmisiones del Zumbador y acontecimientos posteriores. Esa lectura se construye siempre hacia atrás, buscando qué pasó después de un mensaje que ya se escuchó.

¿UVB-76 es real?

Completamente, y en eso se diferencia de casi todo lo que comparte género con ella. A diferencia de los demás casos reales de este archivo, aquí no hace falta fiarse de un documento: se comprueba en directo. No hay que creer a nadie: se comprueba. Cualquier persona con un receptor de onda corta —o con uno de los receptores remotos accesibles por internet— puede sintonizar 4625 kHz y oír el zumbido ahora mismo.

Lo que no es real es la mitología que se le ha añadido. No hay constancia de que sea un sistema de disparo automático, ni de que su silencio signifique nada, ni de que las voces avisen de nada.

Lo que queda, cuando se le quita todo eso, sigue siendo bastante extraño. Alguien mantiene una frecuencia ocupada con un tono, década tras década, la traslada físicamente cuando hace falta y no explica por qué. La onda corta funciona así: lo importante no siempre es lo que se dice. A veces es que el canal siga abierto.

Fuentes

  1. Registros de escucha continuada de la señal en 4625 kHz por la comunidad internacional de radioescuchasPrimaria · Monitorización directa · desde los años ochenta
  2. Transmisión de voz documentada del 3 de noviembre de 2001Primaria · Registro de escucha · 2001

El relato completo, narrado.

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