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Creepypastas: qué son y cuáles importan


Naturaleza
REFERENCIA

Una creepypasta es una historia de terror escrita para internet y difundida copiando y pegando, a veces sin conservar la firma o la fecha del original. El nombre viene de copypasta, la deformación de copy-paste. Y su rasgo definitorio no es el tema: es que se presenta como si fuera verdad.

De dónde viene el nombre

De copypasta, la deformación de copy-paste, que en los foros anglosajones designaba cualquier texto que circulaba copiado y pegado sin atribución. Añadiendo creepy quedó el nombre del género.

Nació en foros de imágenes a mediados de los años dos mil, sobre todo alrededor de comunidades donde el anonimato era la norma. Eso importa, porque explica la característica central: una creepypasta puede circular sin que el lector conozca a su autor.

Qué la separa de un cuento

Un cuento de terror se presenta como ficción. La firma un autor, aparece en un libro y nadie discute si ocurrió.

Una creepypasta hace lo contrario: se disfraza de testimonio. Se escribe en primera persona, incluye detalles verificables mezclados con inventados, y a menudo va acompañada de una fotografía manipulada o de un supuesto documento.

El objetivo no es que te lo creas del todo. Es que dudes un segundo. Ese segundo es el género entero.

Slender Man: el origen está documentado

Es el caso que mejor demuestra cómo funciona esto, porque se sabe exactamente quién lo creó y cuándo.

Slender Man nació en junio de 2009, en un hilo de un foro donde se proponía manipular fotografías corrientes para que parecieran paranormales. Un usuario, Eric Knudsen, publicó dos imágenes en blanco y negro con una figura alta y sin rostro al fondo, y les añadió textos breves fingiendo que eran archivos de un caso real.

A partir de ahí lo retomaron otros. Se le añadieron reglas, apariciones y una mitología entera, escrita colectivamente por gente que no se conocía.

En cinco años había pasado de un mensaje en un foro a estar en la cabeza de niños de medio mundo. Y en 2014 dejó de ser un juego: dos menores de doce años en Wisconsin apuñalaron a una compañera diciendo que lo hacían por él. La víctima sobrevivió.

La criatura es ficción con fecha de nacimiento. El caso judicial es real. El creador relata su origen en esta entrevista con transcripción.

Momo: un bulo amplificado por las advertencias

Momo circuló en 2018 como un supuesto reto viral que llegaba por mensajería y empujaba a los niños a hacerse daño.

La investigación de SWGfL sobre estas historias digitales analiza Momo como un bulo amplificado por las advertencias que circulaban sobre él. Conviene distinguir esa alarma de una prueba de que el supuesto reto funcionara como se decía.

No toda alarma de internet es una creepypasta, pero este episodio muestra un mecanismo cercano: una imagen inquietante recibe una historia y comienza a circular como aviso.

Una creepypasta, para que veas el mecanismo

Esto es ficción, escrita para esta página. El ejemplo utiliza el documento encontrado como recurso narrativo.

El archivo 41

Trabajé seis meses digitalizando el archivo fotográfico de un ayuntamiento pequeño. El trabajo era mecánico: sacar la foto del sobre, escanearla, teclear lo que ponía detrás a lápiz, devolverla.

El sobre 41 tenía catorce fotos de la misma calle, tomadas con años de diferencia. Detrás, la misma letra: una fecha y la palabra «reparación».

Las escaneé por orden. En la primera, de 1974, hay un socavón en la acera y dos operarios. En la siguiente, de 1981, el mismo socavón y dos operarios. En la de 1989, igual.

Las catorce son la misma reparación, cada pocos años, en el mismo metro cuadrado de acera.

Se lo comenté al archivero y me dijo que sí, que es una zona con problemas de canalización.

Le pregunté por qué en catorce fotos separadas por cuarenta años salen los mismos dos operarios.

Me dijo que le enseñara el sobre. Se lo di. Me dijo que ese sobre no consta en el inventario, que el 41 no existe, que del 40 se pasa al 42.

Y me pidió que no escaneara ninguna más.

Yo ya las había escaneado todas. Están en el disco de la oficina, en la carpeta 41.

Cuando abrí la carpeta al día siguiente había quince archivos.


Por qué esto encaja aquí

Este archivo trabaja justo sobre esa frontera. Cada pieza declara de qué está hecha antes del texto, precisamente para no hacer lo que hace una creepypasta.

Y sin embargo, algunos de nuestros relatos usan sus herramientas —primera persona, detalle verificable, documento encontrado—, porque funcionan. La diferencia es que aquí van etiquetados como ficción.

→ Relatos de ficción · El maniquí que me señaló · Historias para contar en la oscuridad

Y si quieres lo contrario

Si lo que te interesa es que la historia sea verdad de verdad, con informe policial y expediente judicial detrás, el archivo tiene casos reales documentados con fuentes identificadas y enlaces cuando están disponibles.